Se produce por una alteración o falla del sistema nervioso simpático originando que el organismo produzca más sudor del que necesita para regular la temperatura del cuerpo. Esta alteración suele iniciarse en la infancia o la pubertad y normalmente, si no es atendida correctamente, dura toda la vida. Se estima que el 1% de la población padece hiperhidrosis; afecta de igual manera a hombres y mujeres. Hasta el 40% de los afectados tiene otro miembro de la familia con el mismo trastorno, por lo que es una enfermedad hereditaria.

Según las regiones afectadas por exceso de transpiración, se distinguen: sudoración palmar, sudoración plantar, sudoración axilar.

Muchas personas que presentan esta enfermedad ven afectada su calidad de vida y sienten pérdida de control sobre ella ya que la transpiración se presenta independientemente de la temperatura y del estado emocional. Se puede convivir con ella, pero a menudo puede causar estrés emocional, dificultando en ocasiones la vida personal, laboral y social provocando a su vez que se vuelva un círculo vicioso pues la necesidad de sentirse "seco" (sobre todo en hombres) y la preocupación de oler mal (sobre todo en mujeres) provoca mas estrés del que ya se tiene ante una situación social y por lo tanto mayor sudoración.

En los casos más graves el exceso de sudor provoca que las personas se vuelvan retraídas y eviten la actividad social evitando situaciones donde necesitan entrar en contacto con otros, pudiendo ser una causa de fobia social. También causa dificultad en la manipulación de papeles, herramientas, etc. La necesidad de evitar el saludo de manos obliga a muchas personas a buscar tratamiento.

 

Tratamientos

 

Existen varias alternativas dependiendo del grado de exceso de sudoración. Primero de ser necesario se realiza una prueba para corroborar el diagnóstico, aunque por lo general, éste es clínico.

  • Tratamientos tópicos (aplicados) como soluciones o lociones en spray: Consiste en la aplicación de soluciones antitranspirantes con mayor concentración de cloruro de aluminio. Puede resultar efectivo sólo para hiperhidrosis axilar, y en menor medida para hiperhidrosis palmar y plantar. Sin embargo, puede irritar en demasía la piel.

 

  •  Iontoforesis. Consiste en pasar una corriente eléctrica de bajo voltaje por agua o almohadillas humedecidas, lo que hace que proteínas superficiales de la piel se coagulen y bloqueen parcialmente los conductos por donde pasa el sudor.

 

  • Toxina botulínica tipo A (Botox). La toxina se aplica y al disminuir la contracción del músculo liso se logra menor salida del sudor. Su aplicación se hace necesaria periódicamente (períodos que van de 4 ó 6 meses).

 

  • Cirugía:
    • Procedimiento de alta especialidad en donde el éxito de la operación supera el 90% para los casos de hiperhidrosis palmar y axilar. La simpatectomía debe ser realizada por un cirujano de tórax, ya que su especialidad permite reducir los riesgos inherentes a cualquier operación.
  • Medidas generales: El café y el tabaco aumentan la sudoración por lo que es mejor evitarlos.

 

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